Billalbona tenía planeado ir a la Universidad. Le concedieron becas y ella estaba muy entusiasmada de tener estudios universitarios. Sus hermanas la apoyaban y Berona quería seguir sus pasos, pero su otra hermana Belbita no. Las gemelas discutían sobre el tema de ir a la Universidad, pero Belbita se negaba, no quería estudiar. Deseaba quedarse en su cómoda casa. Ellas en las cenas a solas tenían pequeñas disputas por eso. Berona quería que Belbita se graduara con ella.


El rehusar de ir a la Universidad le afectó en muchos aspectos a Belbita. Sus padres estaban muy desepcionados, sus hermanas muy distantes y hasta perdió un gran amor...
Belbita estaba destrozada. Su romance con Carlos Pons había durado poco. No podía creer que todo le fuera tan mal por no querer estudiar más, y aún así declinaba irse de su casa para un recinto universitario. Su hermana gemela buscaba la manera de contentarla, dejó atrás su enojo y quizo buscar Carlos para que arreglara las cosas con Belbita. Una noche, después del colegio, Berona fue de compras y vio a Carlos, pero antes de interrumpirlo, observaba con mucho gusto el muchacho con el que hablaba.
Carlos se despidió de su amigo y se marchó rápidamente. Berona olvidó detenerlo, solo pensaba en Jorge de la Fuente. Al terminar sus compras, pasó por donde él para que lo atendiera. Había quedado prendada con aquel chico rubio.
Adéhenes había conseguido llegar al tope de su carrera. Era todo un planificador urbano. ¡Mucho esfuerzo y sacrificio que valieron la pena! Se sentía muy realizado.
Mientras tanto, Emilia seguía de romance en romance. Esta vez fue un poco más allá... ¡Metía sus amantes a la casa! Esperaba a que las chicas se fueran al colegio y que su marido siguiera trabajando para cometer sus fechorías.
Su habitación matrimonial era el aposento de sus actos lujuriosos y poco fieles. Tomó de costumbre traer cada semana un hombre diferente. Aunque su esposo la complacía y la llenaba se besos, caricias, abrazos, atenciones, sentía la necesidad de buscar refugio en otros brazos.
Emilia se confió demasiado. Pensó que meter hombres a la casa no representaba un riesgo. Se equivocó, pues Adéhenes justo llegando del trabajo, observó a un hombre saliendo de la casa. No dudo en enfrentar a Emilia con mucha valentía y le exigió que le explicara la situación. Entre gritos y forcejeos Emilia aceptó su infidelidad.
Adéhenes estaba completamente herido. Aunque pensó que su esposa estaba haciendo algo raro, no quería imaginar que ella le era infiel. Jamás le dio motivos para que lo engañara. Decidió callar la situación y pensar si perdonarla. Otro duro golpe para él, pero a la vez de felicidad, fue despedirce de Billalbona, quien se despedía del hogar para marcharse a la Universidad. Tan pronto ella llegó a la residencia, un chico que corría desnudo le dio la bienvenida.
Berona se había ido a estudiar con su hermana mayor. Como era de esperar, se instalaron juntas en la misma residencia. Aunque optaron por estudiar en campos distintos, se apoyaban una a la otra. Estaban un poco triste ya que Belbita no compartiría esta etapa junto a ellas, pero aún así siguieron explorando y hablando de sus planes futuros.
De lo que no se había percatado Berona es que, aquel chico rubio que tanto la enloqueció una noche, convivía con ella. Jorge se acordó de ella y reía silenciosamente. El destino los juntó una vez más.
El semestre cada vez se intensificaba más. Las hermanas Legacy eran aplicadas en sus asignaturas. Todas las semanas sacaban buenas notas. Una noche, mientras Billalbona terminaba una de sus complicadas tareas, un muchacho que la conocía del pasado, la miraba atentamente sin que ella se diera cuenta. Él se emocionó mucho al encontrarla años después. Se trataba de Carlos Pons, un ex novio que tuvo su hermana Belbita.
Jorge y Carlos eran amigos desde la infancia. Siempre hacían todo juntos, compartían todo, eran literalmente hermanos. Ambos se fijaron en las chicas y buscaban siempre la forma de tratarlas y ganarse su amistad. Eran siempre unos pícaros con ellas.
Las infidelidades de Emilia fueron perdonadas a pesar de los múltiples romances que tubo en el pasado. Adéhenes decidió darle una última oportunidad. Entendía que, con la edad madura que tenía y con la etapa dura de la adolescencia de Belbita, iba a cambiar. Él la amaba con locura.
Cuando Adéhenes se iba a trabajar todas las mañanas y cuando Belbita iba al colegio hasta por la tarde, Emilia seguía cometiendo sus fechorías, continuaba pegándole los cuernos a su marido. No le importaba en lo absoluto seguir acostándose con otros. Una mañana introdujo a la casa a uno de sus viejos amantes para saciar sus deseos.
Aparte de ser una mujer infiel, Emilia se desempeñaba muy bien en el ámbito laboral. Logró llegar a ser Chef Superestrella, uno de los sueños de toda su vida. La alta cocina era lo suyo. Trabajaba para L'Sim Enchanté Vue, el hotel más famoso, costoso y lujosos de Vista Encanto. Sus platos eran únicos, genuinos e incomparables. Como parte de su trayectoria y buen gusto, un lujoso carro la recogía y dejaba en la mansión luego de laboral en el hospedaje de 5 estrellas.
El papel de estudiante de escuela superior había terminado en la vida de Belbita. Había cumplido años y era toda una mujer adulta. Festejó con su familia y algunas amigas. Los chicos universitarios también asistieron al evento. ¡Fue una gran fiesta y Belbita creció sanamente!
El amor seguía cazando corazones. 'Simcupido' estaba haciendo bien su trabajo... Jorge y Carlos organizaron una cena sorpresa para las hermanas Legacy. Procuraron una esquina para ser lo más discretos posibles. Las invitaron a un buen restaurante cerca del hospedaje para luego ofrecer compromiso formal. Jorge se enamoró de Berona y Carlos de Billalbona. ¡Al frente de todos los chicos gritaron su amor! Todas las peticiones de compromiso fueron aceptadas.
La vida universitaria en La Simplutense era acogedora y prometedora. Para aliviar el estrés, los chicos al final del penúltimo semestre adquirieron, con el sobrante de las becas, equipo de karaoke, mesa de billar y hasta un pincha discos. ¡La pasaban muy bien luego de clases! No tenían que salir del hospedaje para pasar un buen rato.
Semestre tras semestre los chicos aprendían más. El pasar del tiempo los hizo madurar, como consecuencia mayor, todas sus aspiraciones cambiaron. Las chicas se inclinaban más hacia los estudios, la ciencia y aprendizaje. Típico de aspiraciones de conocimiento.
Los chicos, por su parte, les encantaba irse de fiesta y, una que otra vez, echarle el ojo a las chicas más guapas del hospedaje. Claro está, respetaban a sus prometidas. Jorge era el pincha disco empedernido de todo el alojamiento. Carlos era su fanático bailarín número uno.
Todo el esfuerzo por estudiar de las gemelas no fueron en vano. Se graduaron con altísimos honores (Suma Cum Laude). Las fiestas no fueron obstáculo para que los chicos también fueran estudiantes graduados de honor. Todos organizaron una pequeña fiesta de graduación, con pocos invitados, pero con mucha diversión.
Esa noche, luego del festejo, todos se marcharon hacia la mansión Legacy, en Vista Encanto. Ya habían culminado una etapa que fue gratificante para los cuatro. Estaban listos para empezar una nueva vida y planificar muchas cosas. Adéhenes preparó las habitaciones para sus hijas y sus futuros nueros. Carlos y Billalbona les fascinó su recámara, especialmente su casa, que con ella cayeron en un profundo sueño.
Berona y Jorge también se sentían complacidos y muy felices con su aposento. No pasaron de abrazarse toda la noche.
Durante toda la vida de Belbita hubo amores. Siempre tuvo múltiples romances, pero no serios. Todas las semanas conocía un chico nuevo y se enamoraba raramente. Le seguía los pasos a su madre, aunque ella desconocía que le es infiel a su padre. Orlando Celaya logró cazar su corazón.
Belbita sentía un poco de celos al saber que su hermana era la pareja del hombre que un día amó, y que la dejó por ella. Creía que todavía estaba enamorada de Carlos, a pesar de tener un romance 'sólido' con Orlando. Tenía sentimientos encontrados y no sabía qué hacer.
Esa mañana, luego de por poco ser sorprendida por su hermana en la habitación, optó por hablar con Carlos en el área de la piscina, en un tono muy provocativo, acompañado de un sensual bikini que le marcaba su silueta esbelta y femenina. Belbita parecía ir con todo.
Afortunadamente se limitó a hablarle muy de cerca ya que su hermana Billalbona observó toda la conversación que sostuvieron por mucho rato. Desde la ventana se podía ver todo claramente. Billalbona se sentía un poco rara, pero no quería pensar mal, aunque se trataba de un viejo ex-novio de su hermana menor.



























Enserio que perdono a Emilia??? es que es un cuernú feliz deverdad. esperemos que Billalbona(que nombresito)no saque la vena cuernua de su padre, porque al parecer Belbita(como el queso que tiene kuajajaja y si, se que el queso es con v) sí, saco la vena putisima de su madre jajajajaja
ResponderEliminarCada quien es feliz en su entorno, jajaja... Y sí, Belbita heredó la "putería" de su madre. Para saber si Billabona le da ataques de 'cuernúa', favor de esperar el próximo capítulo, jajaja... :P
Eliminarkuajajajajajaja ok ok. me tranquilizo.
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