martes, 25 de diciembre de 2012

CAPÍTULO 4: Deseos reprimidos causan estragos familiares

El primero en encontrar trabajo fue Jorge. Se dedicó al mundo paranormal y espiritual. Le encantaba todo lo relacionado a ese mundo lleno de magia, que a muchos les estremecía y asustaba. Como parte de su trabajo, tenía el poder de llamar a La Parca con un teléfono especialmente para ello.


El mundo del espectáculo se hizo para Billalbona, quien se estaba haciendo poco a poco una actriz famosa. Gracias a su carrera, una máquina para corregir imperfecciones faciales le fue concedida, la cual Adéhenes no dudó de usar para hacerse unos arreglos poco significativos. Quería ser más guapo de lo que era.




 Carlos se dedicó a la política, era un senador muy prestigioso y de altura. Sin embargo, Berona fue la menos afortunada, ya que seguía desempleada, pero tenía fe en encontrar un buen trabajo que la complementara, aparte de que tenía dudas de qué quería hacer.  Una tarde buscando trabajo decidió irse en su coche a la ciudad. Su hermana Belbita se dio cuenta de que no había casi nadie en la casa. Emilia, Adéhenes y Jorge se encontraban en sus respectivos trabajos. Ella vigiló muy bien la casa y, al entrar a la cocina, echó líquido en unas bebidas servidas que suponía iba a tomar su hermana y cuñado. Algo no muy bueno se traía entre manos.



 Su suposición era cierta: Billabona y Carlos tomaron sus tragos horas después, sin saber que aquel líquido fue introducido malévolamente. Se bebieron absolutamente todo.



El líquido al ser tomado causaba un sueño muy pesado, en el que Billabona y Carlos cayeron rendidos minutos después de consumirlo. Entre mareos, Billalbona se acostó en el sofá de la sala, su hermana Belbita al ver esto, rió silenciosa pero vilmente al ver que su plan fue factible.


 Carlos se encontraba sentado en una silla del comedor, fue parado y llevado a su habitación en brazos de Belbita. Él estaba casi inconsciente y no podía ver casi nada.


 Jorge había terminado una una lectura de cartas pendientes, no le tomó mucho tiempo y rápidamente se dirigió a la mansión. Al llegar a la casa se sorprendió en encontrar a Billabona en el sofá, en un sueño profundo. Decidió recorrer toda la casa... Algo raro pensó que estaba pasando.


 Recorrió toda la casa y no encontró nada, solamente le faltó revisar la habitación de Carlos y Billalbona. Al entrar se topó  con él, quien estaba también durmiendo profundamente... Y arropado.


 A la mañana siguiente, en el desayuno, Jorge habló con Carlos, en compañía de Belbita, quien se hizo la ignorante y la que no sabía nada. Ante el suceso, todos se quedaron pensativos y extraños (menos Belbita). Carlos no podía describir lo que le pasó, solo dijo sentirse muy cansado luego de tomar unos tragos y usó el mismo argumento para justificar el sueño de Billabona.



 Berona había resibido una lámpara mágica por parte de una amiga de Jorge, quien era una gitana muy experimentada y de bastos conocimientos. Pidió un deseo... Tener fortuna... Y así el genio se lo concedió.



Esa noche, mientras todos dormían en la casa, Belbita se topó con Carlos luego de que él fuera  a la cocina a beber un poco de agua. Le rogó que dejara a su hermana y se casara con él. Confesó seguir estando enamorada y desearlo todas las noches. Él se estremeció y se puso muy nervioso, solo escuchaba las súplicas de su cuñada y pensaba en qué responder. Aunque, muy en el fondo, tenía tentación...


 Luego de tantos ruegos, Carlos rechazó toda inclinación amorosa.. Esto enfureció tanto a Belbita que a la mañana siguiente se metió en la habitación de él y Billabona para confesarle que seguía enamorada de quien una vez fue su novio.


 Anonadada quedó Billabona al escuchar las confesiones que, muy dentro de ella, catalogó como traicioneras y despreciables. Le dijo a su hermana que superara esa vieja relación y que la dejara ser feliz con él. No podía creer que su hermana fuera tan vil. Belbita se burlaba de ella a sus espaldas sin piedad alguna, quería de todas formas romper la relación.



 Billabona decidió olvidar lo sucedido y optó por cuidar más su matrimonio luego del incidente. La familia entera se alegró del muy pronto integrante de la familia... ¡Billalbona estaba embaraza de Carlos! Esto causó más unión familiar. La gran ausente y descontenta siempre era Belbita. Los próximos padres estaban preparados para tener su primer bebé y, antes del parto, casarse.



El día anterior de la boda ya casi todo estaba listo. Solo faltaba avisarle a los invitados y que los novios se dieran el sí. Esa mañana Emilia se había quedado dormida, donde había tenido relaciones sexuales con un nuevo amante. Un joven rubio y muy apuesto.

Ambos despertaron apresuradamente al percatarse que los podían descubrir. Emilia no parecía conciderar el cesar sus infidelidades. Esta vez se había acostado con un hombre demasiado joven, comprometido y con planes de casarse. Cada vez más estaba sedienta de sexo.



Una hora antes de que la ceremonia matrimonial diera inicio, Carlos resibió una llamada de su asistente, diciéndole que su carrera política estaba tronchada. Se estaba publicando en los medios de todo Vista Encanto que le había sido infiel a su prometida y que había cometido corrupción. Las acusaciones provocaron la desaparición de Carlos, estaba sumamente temeroso de lo que podía ocurrir. Empacó una maleta con algunas pertenencias personales para marcharse y ver cómo atendía la situación. No podía soportar el pensar que toda la familia lo rechazara y condenara. Antes de irse, miró dolorosamente el arco donde le iba a jurar amor eterno a Billalbona. En su mente pidió perdón por la decisión lastimosa y precipitada que iba a cometer.



Había llegado el momento del casamiento y el novio brilló por su ausencia. La familia y los invitados no concebían lo sucedido puesto que no sabían lo que estaba ocurriendo. Belbita anunció a toda boca que la prensa de Vista Encanto publicó la noticia de la supuesta infidelidad y corrupción que había cometido Carlos. Todos pusieron cara de espanto y muchos lamentaron la situación. También creyeron que su ausencia se debía a que no quería enfrentar la realidad. La fiesta se canceló en su totalidad. El hogar se llenó de lamentaciones y Billalbona, muy destrozada, lloraba en cada rincón de la mansión. Esa noche, luego de tanto llanto, rompió fuente... Ya estaba en proceso de recibir en sus brazos a su bebé. Sus hermanas estubieron ahí para ayudarla en este proceso después del desgraciado suceso ocurrido en el día.




Aquel hijo que había dado a luz tenía los ojos de su padre, un color verde muy llamativo. La tez de ambos progenitores y una mirada cándida. Su madre lo llamó Canóvano y se convirtió en la tercera generación de la familia Legacy.
 




1 comentario:

  1. Estaba bien perdida, no había leído este. al final la hermana se salió con la suya.

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